martes, 17 de abril de 2012

Sexadolescencia



La adolescencia es la etapa de desarrollo sexual por excelencia. En cambio, no dedicamos prácticamente tiempo, ni damos mucha importancia a la educación sexual. Pero, ¿cómo podemos reducir esta necesidad de conocimiento sexual a una simple charla? ¿Pretendemos que un joven entienda un proceso de años en una sesión de dos horas?

Padres y madres, ante este vacío, os animo a probar con algunas pautas de intervención educativas de sexualidad y afectividad, con sus adolescentes:

1.-
¡Infórmate! ¿Tenemos toda la información? ¿Qué se necesita para obtenerla? Debemos tener seguridad que lo que decimos es correcto. Por lo tanto, buscaremos fuentes de información serias y adecuadas (autores de reconocimiento, webs, libros, artículos y el centro de salud).

En esta investigación hemos de responder también sobre nuestra propia sexualidad, ... ¿Qué es para ti la sexualidad? ¿Es lo que te gustaría que fuera? Puede llevar días, horas, lo que necesites... Una vez lo tengas claro, pregunta a tu hijo o hija. Probablemente no tenga ni idea (o las tenga muy confundidas), por tanto, es el momento que con vuestro apoyo pueda construir su propio concepto de sexualidad. Intenta que éste incluya los valores imprescindibles de respeto y libertad.

Tenemos que seguir averiguando cosas de nuestra sexualidad, para poder transmitir ideas sólidas. Nosotros como adultos, ¿hemos aprendido a amarnos y a descubrirnos?¿Actuamos con responsabilidad en nuestras relaciones sexuales? ¿Resolvemos los conflictos de pareja? ¿Manifestamos cariño y amor con naturalidad ante el resto?Buscamos ayuda o pedimos información cuando la necesitamos? ¿Sabemos pedir y dar placer?

Sé que es difícil, y estoy convencida de que respondemos más de un "no". Aunque esto puede generar miedo o dudas, os animo a continuar. ¡Estamos en el camino adecuado!Cuando podamos responder con un "sí" o seamos conscientes de nuestras carencias, tenemos más herramientas para continuar ...

2.-
Hagamos que sea atractivo! A la juventud, en general, le gusta mucho el uso de Internet. Las webs de salud sexual para jóvenes tienen un contenido interactivo y apropiado(recomiendo las realizadas por centros especializados, administraciones, departamentos educativos, etc.) ¡Animemos a los jóvenes a hacer uso! Veremos que muchas cosas también son nuevas para nosotros.

3.-
¡Que no se olvide! Una información es efectiva si es interiorizada. Proponiendo ejemplos, participando en acciones, debates, conversaciones, aportando opiniones, etc.

4.-
¡No te desanimes! ¡No es cosa de un día! Probablemente la primera intervención no funcione (...he intentado hablarlo y le da vergüenza hacerlo conmigo, lo he explicado un caso y me comenta que no tiene que ver con él / ella ...). No conseguir el éxito en la primera no significa fracaso. Con adolescentes, esta probabilidad aumenta, por tanto, la paciencia y los ánimos deben estar a nuestro lado. Una manera efectiva de comprenderles es recordar nuestra rebeldía de esta etapa. ¡Seguro que hay ejemplos! En aquella época nos parecía que nuestra manera de actuar era correcta, o queríamos arriesgar, y todo el mundo hemos pensado que los adultos eran pesados y aburridos.

5.-
Los tiempos han cambiado. Respetar y aceptar las diferentes opiniones. Nuestros hijos e hijas están creando su propia personalidad. Muchas veces tenemos el error de querer que sean o tengan lo que nosotros no he podido tener, que piensen y actúen como nosotros. Aquello es imposible si lo que queremos es que se realicen como seres auténticos e individuales. Dar espacio para defender sus propias ideas les ayuda a responsabilizarse de las decisiones que toman. No estoy diciendo que no nos importe lo que hacen, pero si que dejamos espacio a tomar conciencia de lo que han hecho, incluso que puedan analizar si lo han hecho por decisión propia o por influencias. Tomar conciencia no significa "una discusión unidireccional", sino dejar que hablen y que den sus argumentos. La familia puede funcionar como una empresa, se negociarán los compromisos y las responsabilidades antes de ponerla en marcha, para luego obtener mejores beneficios. Sólo en aquellas actuaciones que considere conductas peligrosas que afecten su salud y se vuelvan incontrolables, es importante pedir ayuda de especialistas, antes de que sea tarde.

6.- ¡Busca un motivo para hablar! ¡Sino invéntalo! Podemos hablar de una noticia del diario, o preguntar ¿Qué es el amor? ¿Qué son las relaciones sexuales? Explicar qué manifestaciones afectivas os gustan más. Decid cada uno que busca en una relación. Hablemos de mujeres y hombres en el mundo laboral. Hay muchas conversaciones donde los hijos e hijas pueden opinar y participar, y donde se pueden incluir valores como el respeto, el afecto, la intimidad, la libertad sexual, aceptar la diferencia de opinión, etc.

7.- Y LO MÁS IMPORTANTE: DA UNA VISIÓN POSITIVA DE LA SEXUALIDAD. La mayoría de información sexual que reciben está orientada a la prevención de enfermedades de transmisión sexual y embarazos. Todas estas conductas reinciden en una sexualidad genitalizada donde cobra relevancia la relación sexual coital. También se magnifica y se idealiza la relación en pareja romántica indefinida. Pero, ¿como queremos que la juventud construya una sexualidad positiva sino les damos herramientas al respecto? ¿Es posible saber que hacemos bien el amor con otros si primero no lo hemos probado con nosotros mismos? ¿Es posible saber decir "NO" si nos protegen? ¿Hemos enseñado a los jóvenes a amarse? ¿A descubrirse? ¿O sólo a protegerse?


Consultas a: sexualitat@gmail.com

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